Llevo tres años haciéndolo bien.
Comer bien. Moverme. Beber agua. Dormir. Todo lo que me decían.
Y la barriga seguía ahí. Inmóvil. Como si mi cuerpo hubiera tomado una decisión sin consultarme.
Me pesaba lo mismo que siempre. Comía lo mismo que siempre. Pero la ropa dejó de quedarme. Los pantalones que usé diez años empezaron a apretar solo en la cintura. El espejo me mostraba a alguien que reconocía, pero con una silueta que no era la mía.
No era vanidad. Era algo más profundo. Era sentir que mi cuerpo ya no era mío.
"Me miro al espejo y no me reconozco. La que era yo ya no está ahí."— Mujer 52 años, foro menopausia Chile
Fui al médico. Me dijo lo de siempre: "Es la edad. Es el metabolismo. Es normal en la menopausia."
Normal. Como si sentirme así todos los días fuera algo que simplemente debía aceptar.